Creció en el compromiso de una raza vigente con el cielo en los lagos todo el viento en la voz. Con una fe de siempre nutriendo primaveras y un paisaje de tiempo que lo llenó de amor.
Se bautizó en la gloria del agua cantarina venido de la nieve divino manantial; y en la pehuenia madre nació su flor extraña que al soñar lejanías echó la vida a andar.
Neuquén es compromiso que lo diga la Patria porque humilde y mestizo sigue siendo raíz.
Del árbol esperanza Maná cordillerano Que madura en Nguilleu El fruto más feliz. Y su tahiel mapuche Hoy es canto al país
Neuquén, país, país.
El porqué de su idea entró a mirar distancias Y descubrió otra aurora de pie sobre el Lanín; Y vió por vez primera la piel de hombres distintos Y sin perder su estirpe fundió una nueva piel.
Un presagio de machis le corre por la sangre, Multiplicando panes igual que Nguenechén Su vocación de pueblo palpita en los torrentes Y estalla en soles lejos con otro amanecer