Con áureos buriles tus magnas proezas la historia en sus faustos por siempre grabó; tu suelo es emporio de ingentes riquezas, ¡tu cielo, el más bello que el sol alumbró!
Gentil amazona de faz sonriente, gallarda te muestras sobre alto peñón; ¡el lauro circunda tu olímpica frente y el viento tremola tu airoso pendón!
Al trágico encuentro de hirsutos leones, tus águilas fueron en marcha triunfal; ¡y el son de San Félix brilló en tus blasones!, ‘¡y fue desde entonces tu nombre inmortal!
Tu encierras, ¡oh Patria! lo bello y lo grande. La gloria te ilustra, te ampara el honor. Y el bravo Orinoco tus pecho expande Cantando su eterno poema de amor
¡Guayana! Santuario de músicas lleno, que brindas al alma contento y solaz, permitan los hados que siempre en tu seno sus rosas y mirtos deshoje la paz.