Ayer fuiste pujante y altiva, en la lucha sangrienta y tenaz; mas ya patria te ciñes la oliva; y hoy tu gloria se funda en la paz.
Patria ilustre! tus hijos recuerdan con orgullo la trágica lucha; aún parece que en torno se escucha el tremendo rugir del cañón!
Fue la prueba temible tan larga que la sangre a torrente vertiste, y en la homérica lid te creciste, esforzando el marcial corazón.
En los brazos de insignes guerreros con Anzoátegui, Freites, Monagas, arrasaste las bélicas plagas y te erguiste triunfante doquier. En la lisa feral y gloriosa Contra Iberia, de heroica porfía, tuya fue la postrer bizarría; tuya fue la victoria postrer.