Con orgullo lancemos al viento la canción de la tierra natal de confín a confín que resuene de la Sierra la marcha triunfal.
Del preciado laurel se corona como madre de sabios varones y figura su timbre guerrero esculpidos en sus patrios blasones; porque fue de las siete Provincias que ganaron la heráldica estrella y por eso muy alto en los Fastos cual sus níveas montañas descuellan.